miércoles, 12 de febrero de 2014

Un dia como hoy.


jueves, 2 de mayo de 2013

Murio Jeff Hanneman, guitarrista lider de Slayer


Jeff Hanneman guitarrista y miembro fundador de la banda  Slayer, falleció la mañana de hoy en un hospital de California.
A través de su Facebook Oficial  la banda de trash metal confirmó la noticia y expresó su dolor por la perdida.
“En Slayer estamos devastados por tener que informar que nuestro compañero y hermano, Jeff Hanneman, falleció hoy a eso de las 11 de la mañana cerca a su casa en California del Sur. Hanneman estaba en un hospital de la zona cuando sufrió una insuficiencia hepática. Deja a su esposa, Kathy, su hermana Kathy y sus hermanos Michael y Larry. Será muy extrañado”.

Futuros Cooperstown; Chipper Jones


Larry "Chipper" Wayne Jones Jr., (24 de abril de 1972 en Deland, Florida, Estados Unidos). Tercera Base y jardinero estelar de los Atlanta Braves (Bravos de Atlanta) considerado como uno de los mejores jugadores de la historia del equipo junto a Hank Aaron y uno de los mejores tercera base de la historia de los mayores, debido primordialmente a su pontencial ofensivo constante y poderoso.

Aquí les diremos por que este jugador es merecedor posterior a su retiro su incursión en el salón de la fama de las grandes ligas:

-Ha acumulado 2615 hits hasta el momento (18 temporadas)

- 9 campañas de cien o mas remolcadas (1561 hasta al momento)
- 14 temporadas consecutivas de 20 o mas HR (454 HR,)


- en sus 18 temporadas ha conectado 20 o mas doble en forma consecutivas en todas (256)


- Slugging de 533 


- tiene un promedio de bateo de por vida de 300 (.304)


-8597 turnos al bate en 2387 juegos jugado.


 -   3 Base del Primer "Dream Team" del Baseball para el Campeonato Mundial de Béisbol en Puerto Rico 2006.


 -   Jugador Más Valioso de la Liga Nacional 1999.
 -Novato del Año de la Liga Nacional Sport Illustrated.

 - 2do Lugar como Novato del Año de la Liga Nacional.


  -2 Bates de Plata. 


  -5 Juegos de las Estrellas.


   -10 veces nomidado al Jugado Más Valioso de la Liga Nacional.


   -8 temporadas consecutivas alcanzando 100+ carreras impulsadas.


   - 11 títulos de división, 3 títulos de Liga Nacional y 1 título de Serie Mundial con los Bravos de Atlanta.

Numeros y logros impresionantes!! definitivamente ya adquirio su boleto para el salon de la fama del cooperstown despues de su retiro.

sábado, 16 de marzo de 2013

Viva Chico Mendes!; ¿Quien era?


Chico Mendes, conocido internacionalmente por su lucha en defensa de la Amazonia y por impulsar la Alianza de los Pueblos de la Selva fue asesinado el 22 de diciembre de 1988, en Xapuri, pequeña ciudad de la Amazonia brasileña próxima a Bolivia.

Chico Mendes era un recolector de caucho, un seringueiro, descendiente de los emigrantes nordestinos asentados desde hace un siglo en la Amazonia. Nació en 1944 en un seringal llamado "Puerto Rico", en el Estado brasileño de Acre. Comenzó a trabajar a los nueve años y hasta los 24 no aprendió a leer. Era un luchador nato, y desde joven desarrolló una infatigable labor en defensa de los seringueiros. Participó en la creación de la Central Única de Trabajadores y del Partido de los Trabajadores. Chico Mendes fue el principal impulsor del "Conselho Nacional dos Seringueiros". Su oposición a la deforestación que afectaba a Acre y su defensa de los pueblos de la floresta (indios, recolectores de caucho y habitantes de las riberas de los ríos, entre otros), le dio una gran proyección internacional. De seringueiro se transformó en sindicalista y de sindicalista en ecologista.

Chico Mendes, conocido internacionalmente por su lucha en defensa de la Amazonia y por impulsar la Alianza de los Pueblos de la Selva fue asesinado el 22 de diciembre de 1988, en Xapuri, pequeña ciudad de la Amazonia brasileña próxima a Bolivia. Los asesinos materiales fueron el terrateniente Darly Alves de Silva y uno de sus 21 hijos, Darcy Alves Pereira, que fueron juzgados y condenados, pero escaparon en 1993 sin muchos problemas de la cárcel de Río Branco, capital del estado de Acre, siendo nuevamente apresados tres años más tarde.

"A Chico le gustaba mucho jugar al dominó. Llevaba jugando desde las cuatro de la tarde. A las seis y media le pedí que parase, para servir la cena. Entonces se levantó de la mesa, dijo que iba a ducharse y me preguntó si podía usar la toalla que le había regalado por su cumpleaños. Le dije que sí, tomó la toalla y se dirigió hacia la puerta. Abrió una rendija, vio que estaba oscuro y volvió. Tomó una linterna , abrió la puerta y entonces le dispararon".

Ilzamar Gadelha, esposa de Chico Mendes, que entonces tenía 24 años, recuerda con estas palabras los últimos momentos de su marido, a quien el día 22 de diciembre un tiro de escopeta disparado por Darcy Alves le segó la vida. Darly y Darcy eran de la Unión Democrática Ruralista, latifundistas brasileños con una larga lista de asesinatos en su haber, dice la viuda de Chico.

El asesinato de Mendes, de no ser por la repercusión que tuvo en Brasil y en otros países, habría quedado tan impune como los más de 1.000 crímenes de dirigentes sindicales, militantes de izquierda, abogados, sacerdotes de la teología de la liberación e indígenas registrados en los últimos años en la Amazonia brasileña. Tras la muerte de Mendes los asesinatos se han seguido produciendo, aunque a una escala menor, pero con la misma impunidad. El 26 de marzo de 1998, 10 años después, fueron asesinados 2 líderes del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) en Parauapebas, en Pará, uno de los municipios donde la lucha por la tierra es más violenta. En Pará han sido asesinados más de 500 campesinos pobres en la última década. Los conflictos por la tierra y la destrucción del bosque tropical son las dos caras de la política de ocupación de la Amazonia.

El 9 de diciembre de 1988, 13 días antes de ser asesinado, ChicoMendes en una entrevista con Edilson Martins, del diario Jornal do Brasil, afirmó que estaba amenazado por los propietarios de la fazenda Paraná, Darly Alves y Alvarino Alves. Desde 1973, esos dos terratenientes tenían orden de prisión en Paraná (en el sur de Brasil), pero el delegado de la Policía Federal de Acre, Mauro Spósito, retuvo esa orden de prisión.

viernes, 15 de marzo de 2013

Concilio Cadavérico; atrocidad papal.

Concilio Cadavérico;  atrocidad papal.

Formoso fue un papa italiano quien tuvo un periodo de pontificado de cinco años (891 896) es el protagonista de una de las etapas más aberrantes, vergonzosas y horrendas de tantas que ha tenido el vaticano y la iglesia católica a través de su historia.

Este pontífice hereda de  su antecesor un sin números  de conflictos con nobles, y pugnas continuas por territorios y corona, fue el sucesor de Esteban V quien iniciara el ¨periodo oscuro del vaticano¨. Formoso Fue catalogado como obispo de gran santidad y ejemplares costumbre, fue cabecilla de construcciones de nuevas iglesias, y se le atribuye ciertas remodelaciones a Basílica de San Pedro.

Pero el lado oscuro y macabro de este pontífice no pertenece a su actividad papal sino a su muerte, el sucesor de este, Bonifacio VI quien tuvo un periodo de apenas 15 días, debido a su fallecimiento por un ataque de gota, revelado este por Estaban VI títere de la familia Spoleto, familia protagonista del periodo oscuro del vaticano, dirigido por Esteban V. Una de las primeras tareas  de Esteban VI fue borrar por completo la historia de su antecesor, iniciando el proceso más insólito, tétrico, sucio y vulgar  de aquellos años.

El papa, acompañado por unos Spoleto, cegados por la rabia ordeno que el cadáver de Formoso fuera exhumado para someterlo a un juicio por sus pecados, el cuerpo del papa llevaba nueve meses enterrado, se encontraba en extremo estado de putrefacción, un mal olor inaguantable, que revolvía las entrañas de los presentes, y su cráneo en gran parte descarnado, con el cadáver en ´condiciones ya mencionadas se inicia el concilio mas espantoso nunca visto. Entre los ¨pecados¨ que se le imputaban al cadáver de Formoso, estaba el dejarse elegir obispo de roma, cuando en es mismo momento era cabeza de la diócesis otra diócesis (porto), paradójicamente el papa lacayo de los spoleto se atrevió a acusar al cadáver de una falta que le mismo había cometido, esquivando este paso del concilio elimino todas las acusaciones de Formoso y entre ellas la de su propio nombramiento como obispo, en la sala reinaban los agravios y gritos lanzados al pobre Formoso, ya cadáver, tuvieron la ¨amabilidad¨ de colocarle al lado, un diacono quien hacia el papel de abogado de oficio, quien aguantaba como podía el olor desagradable que producía la avanzada descomposición del cadáver.

Finalmente Formoso fue declarado culpable y no conforme con esta decisión prosiguieron a cortarles los tres dedos que el utilizaba para bendecir y le arrastraron por el palacio, después tiraron sus restos a una fosa común, pero todavía no conforme  en la macabra mente del papa actual yacía una última acción en contra del cadáver, ordeno nuevamente su exhumación de la fosa común y hecho el cuerpo a las aguas del Tiber.

Esteban para completar esa secuencia de bestialidades, fue la aplicación a Formoso, de Damniato Memoriae, una antigua práctica romana que consistía en eliminar en su totalidad el mas mínimo recuerdo histórico del que lo sufría.

Finalmente el pueblo romano acostumbrado a crímenes y conspiraciones entendía que semejante barbaridad era demasiado excesiva, tomaron la decisión meses después del concilio cadavérico de capturar al sumo pontífice hacerlo preso, y posteriormente asesinado.

Carta que se encontro a un ahogado de Maupassant, cuento completo.


Carta que se encontró a un ahogado
[Cuento. Texto completo]
Guy de Maupassant

Me pregunta usted, señora, si me burlo? ¿No puede usted creer que un hombre no haya sentido jamás amor? Pues bien: no, no he amado nunca, nunca.
¿De qué depende eso? No lo sé... Pero no he sentido jamás ese estado de embriaguez del corazón que llaman amor. Jamás he vivido en ese ensueño, en esa locura, en esa exaltación a que nos lanza la imagen de una mujer, ni me vi nunca perseguido, obsesionado, calenturiento, embebecido por la esperanza o la posesión de un ser convertido de pronto para mí en el más deseable de todos los encantos, en la más hermosa de todas las criaturas, más interesante que todo el universo. En mi vida he llorado ni he sufrido por ninguna de ustedes. Tampoco he pasado las noches en vela pensando en una mujer. No conozco ese despertar que su pensamiento y su recuerdo iluminan. No conozco tampoco la excitación enloquecedora del deseo, cuando se le espera, y la divina melancolía sentimental, cuando ella ha huido, dejando en el cuarto un perfume sutil de violeta y de carne.
Jamás he amado.
Muy a menudo me he preguntado a qué es esto debido y, verdaderamente, no lo sé muy bien. Aunque llegué a encontrar varias razones, se refieren a la metafísica, y no sé si las apreciará usted.
Analizo demasiado a las mujeres para dejarme dominar por sus encantos. Pido a usted mil perdones por esta confesión que explicaré. Hay en toda criatura dos naturalezas diferentes: una moral y otra física.
Para amar tendría que descubrir, entre esas dos naturalezas, una armonía que no hallé jamás. Siempre una de las dos hállase a mayor altura que la otra; unas veces la naturaleza física, y otras la moral.
La inteligencia que tenemos el derecho de exigir a una mujer para amarla no tiene nada de común con la inteligencia viril. Es más y es menos. Es menester que una mujer tenga el entendimiento franco, delicado, sensible, fino, impresionable. No necesita dominio ni iniciativa en el pensamiento, pero es menester que tenga bondad, elegancia, ternura, coquetería y esa facultad de asimilación que en poco tiempo la hace semejante al hombre, cuya vida comparte. Su primerísima cualidad debe ser la sutileza, ese delicado sentido que es para el alma lo que el tacto es para el cuerpo. La revelan mil cosas insignificantes: los contornos, los ángulos y las formas en el orden intelectual.
Las mujeres bonitas, en general, no tienen una inteligencia en consonancia con su persona. A mí, el menor defecto de concordia me hiere la vista al primer momento. Esto no tiene importancia en la amistad, que es un pacto en el cual se transige con los defectos y las cualidades. Se puede, al juzgar a un amigo o a una amiga, dándose cuenta de sus buenas condiciones, prescindir de las malas y apreciar con exactitud su valor, abandonándose a una simpatía íntima, profunda y encantadora.
Para amar, hay que ser ciego, entregarse completamente, no ver nada, no razonar, no comprender. Hay que hallarse dispuesto a adorar las debilidades tanto como las bellezas y, para esto, renunciar a todo juicio, a toda reflexión, a toda perspicacia.
Soy incapaz de cegarme hasta ese punto y muy rebelde a la seducción no razonada.
Pero no es esto todo. Tengo tan elevado concepto de la armonía, que nada realizará nunca mi ideal. ¡Va usted a tacharme de loco! Escúcheme. Una mujer, a mi juicio, puede tener un alma deliciosa y un cuerpo encantador, sin que su alma y su cuerpo estén perfectamente de acuerdo. Quiero decir que las personas que tienen la nariz de una forma especial no pueden pensar de cierto modo. Los gruesos no tienen el derecho de usar las mismas palabras que los delgados. Señora: usted, que tiene los ojos azules, no puede observar la existencia, juzgar las cosas y los acontecimientos como si tuviera los ojos negros. Los matices de su mirada deben corresponder fatalmente con los matices de su pensamiento. Para comprender todo esto tengo el olfato de un perro perdiguero. Ríase si le place, pero es tal como lo digo. Creí, sin embargo, haber amado un día durante una hora. Me dejé dominar tontamente por la influencia de las circunstancias que nos rodeaban. Me había dejado seducir por un espejismo boreal. ¿Quiere usted que le refiera esta historia?
Una noche me tropecé con una encantadora personita, muy exaltada, la cual, para satisfacer una fantasía poética, quería pasar la noche conmigo en una lancha, en medio del río; yo hubiera preferido un cuarto y una cama, pero, a pesar de todo, acepté la barca y el río.
Estábamos en el mes de junio. Mi amiga había escogido una noche de luna para dar rienda suelta a su exaltación.
Comimos en un ventorrillo, a la orilla del agua, y a las diez nos embarcamos. La aventura me parecía estúpida; pero como mi compañera me gustaba, no me enfadé. Sentándome en el banco frente a ella, cogí los remos y partimos.
No podía negar que el espectáculo era encantador. Bordeábamos una isla montañosa, llena de ruiseñores, y la corriente nos impulsaba rápidamente por el agua, cubierta de reflejos plateados. Por doquiera oíamos el grito monótono y claro de los sapos; croaban las ranas en las orillas, y los rumores del agua corriente formaban alrededor nuestro un sonido confuso, casi imperceptible, inquietante, que nos daba una vaga sensación de miedo misterioso.
El encanto de las noches cálidas y de las aguas brillantes con el reflejo de la luna nos invadía.
Daba gusto vivir y, navegando de aquel modo, soñar y sentir al lado de una mujer tierna y hermosa.
Encontrábame algo conmovido, emocionado, embriagado por la claridad de la luna y con la obsesión de mi compañera. "Siéntese usted a mi lado", me dijo. Obedecí. Ella repuso: "Dígame versos". Pareciéndome demasiado, me negué a complacerla. Insistió. Decididame Decididamente le gustaban las cosas por todo lo alto; quería que se tocara la cuerda del sentimiento a toda orquesta, desde la luna hasta la rima. Acabé por ceder y le recité, por burla, una deliciosa composición de Luis Bouilhet, cuyas estrofas dicen:
Odio ante todo al lagrimoso vate
que frente al estrellado firmamento
musita un nombre, al que sin Lisa o Juana
le parece vacío el universo.

¡Oh, qué graciosa gente la que cuelga
faldas sobre la fronda de los llanos,
y en la verde colina cofias blancas
para que el mundo tenga algún encanto!

¿Qué sabe de la música divina,
vibrante voz de la Natura eterna,
quién no gusta de ir solo en las cañadas
y al susurrar del bosque sueña en hembras?

Creí se enfadaría, mas no fue así.
-¡Qué verdad es eso! -murmuró.
Quedeme estupefacto. ¿Habría comprendido?
Poco a poco nuestra barca se acercó a la orilla, penetrando bajo un sauce, que la detuvo. Cogiendo a mí compañera por el talle, acerqué con dulzura los labios a su cuello. Pero me rechazó con un movimiento irritado y brusco, diciendo:
-¡Suélteme! ¡Es usted un grosero!
Procuré atraerla. Ella se defendía y, agarrándose al árbol, por poco vamos al agua. Juzgué prudente desistir de mis pretensiones. Entonces ella dijo:
-Le ruego que siga remando. ¡Estoy tan bien aquí! ¡Sueño! ¡Es tan agradable!
Después, con un poco de ironía en el acento, añadió:
-¿Tan pronto ha olvidado usted los versos que acaba de recitar?
Era justo. Callé.
-Vamos, reme usted -me dijo, y cogí de nuevo los remos.
Empezaba a parecerme la noche muy larga, y ridícula mi actitud.
Mi compañera me preguntó:
-¿Quiere usted hacerme una promesa?
-Sí. ¿Cuál?
-Permanecer tranquilo y correcto, discretamente, mientras yo...
-¿Qué?
-Verá usted. Quisiera echarme en el fondo de la barca, a su lado, mirando las estrellas.
-Comprendo -exclamé.
-No, no comprende usted -replicó ella-. Vamos a echarnos uno al lado del otro; pero le prohíbo que me toque, que me abrace; en fin..., que..., que me acaricie...
Prometí. Entonces ella advirtió:
-Si hace usted un movimiento inconveniente, haré zozobrar la barca.
Y nos echamos en el suelo, uno al lado del otro. Los vagos balanceos de la canoa nos mecían. Los ligeros rumores de la noche, llegando más distintos al fondo de la embarcación, nos hacían vibrar, estremeciéndonos. ¡Sentía crecer en mí una extraña y punzante emoción, una ternura infinita, algo como una necesidad de abrir los brazos para estrechar en ellos alguna cosa, y el corazón para amar, de entregarme a alguien, de entregar mis pensamientos, mi cuerpo, mi vida, todo mi ser!
Mi compañera murmuró como en un sueño:
-¿En dónde estamos? ¿Dónde vamos que parece que abandono este mundo? ¡Qué dulzura más grande! ¡Oh! Si me amara usted... un poco.
El corazón me latía con violencia. Nada pude responder; me pareció que la amaba. No sentía ningún deseo violento. Estaba muy bien de aquel modo a su lado; me parecía suficiente aquello.
Y permanecimos largo rato, largo rato, inmóviles. Nos habíamos cogido una mano; una fuerza misteriosa nos contenía: una fuerza desconocida, superior, una alianza pura, íntima, absoluta de nuestros cuerpos que eran el uno del otro sin tocarse. ¿Qué significaba aquello? ¿Lo sé yo? ¿Amor quizá?
El día clareaba poco a poco. Eran las tres de la madrugada. Lentamente una inmensa claridad invadía el cielo. La canoa tropezó con algo. Me incorporé: habíamos llegado a un islote.
Permanecía en éxtasis, encantado. Frente a nosotros, en toda la extensión, el firmamento se iluminaba de un rojo violáceo, salpicado de nubes entrelazadas semejantes a un humo dorado. El río estaba de color purpúreo y tres casas de la orilla parecían arder.
Inclineme hacia mi compañera para decirle:
-Mire usted.
Pero me callé de pronto enloquecido y solamente la vi a ella. También ella estaba bañada en la luz rosada, un rosa de carne mezclado con un poco del matiz del cielo. Sus cabellos eran de color de rosa, de color de rosa eran también sus ojos y sus dientes, su traje, sus encajes, su sonrisa. Todo era del color de rosa. Y tan enloquecido estaba que creí tener a la aurora ante mí.
Se levantó dulcemente tendiéndome sus labios. Inclineme hacia ellos, estremecido, delirante; sintiendo muy bien que iba a besar el cielo, la dicha, un sueño convertido en mujer, un ideal descendido a la humanidad.
Pero entonces ella me dijo:
-Tiene usted una oruga en el pelo.
¡Y por esto sonreía!
Me pareció que había recibido un fuerte golpe en la cabeza.
De pronto sentime como si hubiera perdido toda la esperanza que tenía en el mundo.
Esto es todo, señora. Es pueril, tonto, estúpido. Desde ese día creo que no amaré jamás... Pero... ¿quién sabe?
[El joven sobre cuyo cuerpo se halló esta carta fue sacado ayer del Río Sena, entre Bougival y Marly. Un marinero compasivo, que lo había registrado para saber su nombre, presentó el papel que acabamos de copiar.]

Vainas Raras; Un hombre que no duerme desde el 1973


Cualquiera pensará que no dormir durante tanto tiempo puede tener sus consecuencias, pero no es así para este hombre en la provincia central de Quang Nam que nunca se ha enfermado después de tanto tiempo de insomnio. Su incapacidad para dormir no sólo lo ha hecho famoso, sino que también representa un fenómeno milagroso merecedor de un estudio científico.
Thai Ngoc mejor conocido como Hai Ngoc cuenta que no ha podido dormir una noche desde que le dio una fiebre en 1973, y ha contado infinitas ovejas durante más de 13,870 noches consecutivas. “No sé si el insomnio ha impactado en mi salud o no, pero todavía estoy saludable y puedo hacer las labores de la granja normalmente como otros” dice Ngoc. Para probar su salud, el viejo residente de la comunidad de Que Trung, distrito de Que Son dice que puede cargar dos bolsas de 50 kilos de fertilizante por 4km de carretera al retornar a casa todos los días. “He intentado con pastillas para dormir y la medicina tradicional vietnamita pero nada funciona, ni siquiera para dormir por unos cuantos minutos”, agregó.
Su esposa dice “mi esposo antes dormía muy bien pero estos dí­as ni el licor puede dormirlo”.Afirma que cuando Ngoc fue a Da Nang para que lo examinaran los médicos, éstos lo encontraron perfectamente saludable, excepto por una pequeña falla en el funcionamiento del hí­gado.
El hombre actualmente vive al pie de una montaña en su granja de 5 hectáreas, cuidando de sus cerdos y gallinas todo el día. Sus seis hijos viven en Que Trung. Él aprovecha bien el tiempopues según comenta Thanh Nien News, Ngoc a menudo hace trabajo agrícola adicional o cuida su granja en la noche para evitar el robo, con decir que utilizó tres meses de noches sin dormir para cavar dos grandes estanques para criar peces. También ayuda a otros, su vecino Vu dijo que Ngoc se ofreció a ayudarle a tocar un tambor por la noche y vigilar la casa por los familiares del fallecido durante el funeral para que pudieran tomar una siesta.
El director del Hospital Mental Hoa Khanh en Danang, Phan Ngoc Ha dice que los desórdenes del sueño a menudo causan anorexia, letargo e irritabilidad. Pero existen los casos especiales en los que la gente con esos problemas puede manejarlos y aún vivir y trabaja normalmente, aunque es un porcentaje muy pequeño en realidad.
¿Que les parece? Sin duda toda una rareza.